TIZIMIN, Yucatán, 20 de mayo.- Más de 200 pequeños y medianos ganaderos, encabezados por los delegados de 5 municipios del Oriente del Estado, cerraron y mantienen bajo custodia desde esta mañana las oficinas de la Aric, en espera de que el ex dirigente Jorge Charruf Navarrete entregue las instalaciones de manera pacífica.La presencia de los ganaderos fue para demostrar que están en contra de la privatización de ese organismo, con el que se quiere quedar la familia Charruf Navarrete, que se niega a entregar las instalaciones después de perder la elección del pasado 30 de abril en donde salió triunfante la planilla que encabeza el Ing. Saúl Saide Medina.Los asistentes dieron un plazo de 72 horas para que Charruf Navarrete entregue de manera pacífica las instalaciones, de lo contrario tomarán otras medidas, como la de paralizar las actividades del rastro TIF.Hoy desde las ocho de la mañana se empezaron a reunir a las puertas de las oficinas, ubicadas a un costado de la UGRIO, y los 5 delegados ingresaron para charlar con el gerente para informarle que tomarían las instalaciones en espera de que el ex dirigente cumpla con la entrega.Los delegados fueron recibidos por el abogado Anastasio Manzanilla, ex funcionario de la administración de Patricio Patrón Laviada y encargado de “legalizar” los documentos de miles de hectáreas de terrenos de los que Alejandro Patrón ha despojado a los campesinos.Anastasio Molina se presentó como el abogado de Jorge Charruf Navarrete y dijo que no reconoce a la nueva directiva. Pero tuvo que invitar a las secretarias a que se retiraran del lugar y a que se cerraran las puertas, hasta que el ex dirigente de la Aric dialogó con la planilla ganadora.No aceptan su derrotaComo se recordará, ese día la directiva anterior que encabezaba Jorge Charruf Navarrete, Luis Erosa Berzunza y Carlos Pereza Canto convocaron a una reunión a la que asistieron 10 de 11 delegados que integran la Aric, y en uno de los puntos de la orden del día intentaban adherir 4 asociaciones más a la Aric, a lo que se opusieron 6 de los 10 asistentes.En otro punto aceptaron la celebración de las votaciones para el cambio de directiva, pero al ver que perdieron abandonaron la asamblea sin clausurarla.Es tanto su interés por permanecer al frente de la Aric y manejarla como su empresa privada, que se han negado a entregar las instalaciones a la planilla ganadora, e hicieron todo lo posible para convencer a uno de los delegados para que los apoye y buscan celebrar una nueva reunión el próximo 22 del presente mes.Jorge Charruf Navarrete estaba tan seguro de quedarse con ese patrimonio de los ganaderos, que no creyó que los delegados se dieran cuenta que lo único que quiere es privatizarla y manejarla con un pequeño grupo, dejando atrás a los ganaderos que forman parte de ella a través de sus Sociedades de Producción Rural.El que votó a favor de Saide Medina y luego se retractó por presiones de Charruf Navarrete es el señor Melchor Aguinaga, de la Unión de Ejidos de Colonia Yucatán, a quien los inconformes acusaron de traidor y le sugirieron que respete el voto que emitió en la asamblea del pasado 30 de abril.Pequeños ganaderos de esa SPR dijeron que si el delegado continúa con esa actitud en contra de los intereses de sus representados, promoverían su cambio, pues es evidente que no pueden confiar en una persona que se vende para beneficiar a un pequeño grupo, como en este caso a los Charruf Navarrete, que se quieren adueñar de la Aric.Luego del cierre de las oficinas, los delegados agradecieron a los ganaderos por asistir a apoyar para que su rastro no se privatice, entre ellos estaba Marcos Medina Castro de Cenotillo, Leonel Sánchez Osorio de Río Lagartos, Lucio Alcocer de Panabá, Carlos Lorenzo Cervera de Calotmul y Angel Gutiérrez Mena de Temozón.Estuvo apoyándolos el dirigente de la UGRIO, Luis Cepeda Cruz, quien invitó a los ganaderos a defender su patrimonio y a rescatar los verdaderos objetivos para el que fue creada la Aric, ya que ese organismo ha dejado de regular el precio del ganado, y el pequeño grupo que lo maneja se ha dedicado a machetear el precio de los animales a los pequeños productores.“Han comprado ganado semi-terminado a un precio de 16 y 18 pesos el kilo y lo venden a 22 y 24 pesos en el rastro, eso ha llevado a perder el valor agregado del ganado; quieren privatizar la Aric para que los pequeños ganaderos sigan decayendo, mientras ellos se siguen haciendo cada día más ricos”, alertó.Dijo que sabe que les cierran las puertas a los pequeños ganaderos que llegan con 5 ó 10 animales para sacrificar y le dan preferencia a sus allegados que están dedicados a machetear el precio y que llegan con 100 ó 200 animales, con eso obligan a los pequeños ganaderos a venderle sus animales a sus “coyotes” para que ellos se queden con la mayor parte de la ganancias.Aclaró que el único objetivo de esta lucha es defender los derechos de quienes aportaron recursos para la creación de este rastro, cuyo objetivo era servir a los pequeños productores, pero que desde la administración de Patricio Patrón Laviada, Jorge Charruf se adueñó de ello y ahora lo quiere hacer legal, incluyendo a otras sociedades de producción rural, y lo peor es que dos de las cuatro son de su misma familia.“Dicen que el valor del rastro TIF es de 22.5 millones, yo les diría que tomen sus 22 millones y que construyan uno similar, no lo van a poder hacer porque ese rastro es de todos los ganaderos y cuesta más de 60 millones de los que se quieren adueñar”, aseveró Cepeda Cruz.El dirigente de la UGROY recordó a los ganaderos que este organismo tiene toda la facultad para intervenir en ese caso, porque incluso parte de sus locales se los tiene asignados a la Aric para la operación de sus oficinas y que no se les cobra un solo peso, porque se sabe que el beneficio es para todos los ganaderos inscritos en la UGROY.
Fuente: Diario Por Esto







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